domingo, 10 de abril de 2011

EL TRABAJO COMO BASE Y EL EJEMPLO COMO MISION.

Por Cesáreo Silvestre Peguero.

Una base es un sustento en donde se sientan los fundamentos en la firmeza y en la permanencia. El trabajo, permite permanecer inquebrantable la moral del ser humano. Esta labor dignifica al hombre que como Don
Mariano Félix (Antonio), ha hecho del trabajo la base de su sustento y el de su familia. A este honrado ser humano, le conozco desde que yo era un niño. Él, desde temprana edad, viene labrando el camino a base de su trabajo en sus diferentes ámbitos. En la actualidad, se dedica al comercio de manera formal.
Es carpintero de profesión, aunque ha hecho un sin número de trabajos en toda su existencia. Vivió muchos años en el 20 de Sabana de la Mar; en esa ocasión, laborò en la Colonia San Rafael. 
En San Pedro de Macorís vive desde el año 1970. Es oriundo de Hatillo San Cristóbal en donde nació en el año 1944. A sus 68 años, persiste siendo un hombre de trabajo, el que ejerce sin lamento y acosta de su propio esfuerzo se gana su sustento con el sudor de su frente. Es hijo de los Esposos Alfonso Feble y Clara Emilia Félix, doña Riquita, (ambos fallecidos).
Don Mariano Félix (Antonio), es Padre de Santa Félix (Leini), Manuel Antonio Félix Ortiz (Pollillo), Juan Alberto Félix Ortiz (Tito) Eliani M. Félix y Luís Antonio Feliz. Don Mariano Félix (Antonio), es el hermano mayor de Gregaria Félix (Gloria), Andrea Feble (Neule), Cruz María Feble (Many), Lidia Félix (Minda) y Edith Feble (destacada Periodista, coproductora del Programa el Despertador, Canal Televisivo Antena Latina). Este señor, es un ejemplo de honestidad y de laboriosidad que digno es imitarle: Hoy, ante tanta holgazanería de tantos jóvenes con vigor, que prefieren la vida fácil; sin esfuerzo, en tanto él a su edad sigue trabajando sin parar aún. Es miembro de la Iglesia Católica Sagrada Familia del Barrio Lindo, (sector en donde vive adjunto de su negocio, ubicado en la calle Génova 32 casa esquina Teo Cruz). He querido hacer esta referencia de este honorable ciudadano porque entiendo, él es un ejemplo para la sociedad.
Aunque él posee aún ánimo para laborar creo ya son sufriente los tantos años dedicado al trabajo de este don; que cada día desde las tempranas horas de las mañanas hasta pasadas las diez de la noche Don Antonio está de pie frente al mostrador de su colmado.
Los Gobiernos deberían disponer de un fondo especial para pensionar a este tipo de ciudadanos que, aunque no han sido empleados permanentes de Estado pero si en los distintos trabajos que han asumido en el sector privado, se le han devengado las cuotas que como de costumbre cobra el seguro social.
En los casos de aquellos trabajadores informales que también pagan sus respectivos impuestos de manera que los Gobiernos no deben abandonar a su suerte a estos ciudadanos que tanto han aportado en sus años útiles de sus vidas.
El movimiento sindical en República Dominicana no está debidamente organizado como antes.
En nuestro país, los convenios colectivos también son muy limitados y han perdido el rumbo. Están viciados. Se han dejado imbuir en la politiquería. En el país contamos con un Código de Trabajo infuncional, ya que no está siendo ejecutado salvo en los casos en donde se imponen las dediciones de los ricos. 
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), tampoco está velando porque se cumplan los derechos de los desprotegidos económica y socialmente. 
Uno de cada dos trabajadores está en el empleo asalariado informal, mientras que el 39.2% carecen de protección de salud y de un sistema de pensiones. En el país el sector informal representa el 56% de la población ocupada. 
Los sindicatos tampoco funcionan hoy día, por un lado: por la intolerancia de algunos de los patronos que quieren vivir pisando a los obreros y, por el otro lado los sindicalitas se venden al mejor postor. 
Ya no estamos en los tiempos como en el pasado, en donde existían sindicalistas de la talla de Mauricio Báez, (a quien le debemos la conquista de haber logrado que hoy día se implanten las 8 horas de trabajo, en lugar de las 12 que se tenía que laborar antes. 
Aunque Mauricio Báez era nativo de San Cristóbal y no de SPM, sin embargo, llego a SPM a protagonizar grandes batallas, a favor de los trabajadores cañeros. 
Él se expuso ante la tiranía opresora de Rafael Leonidas Trujillo y, finalmente el tirano acabo con su vida desapareciéndolo un 8 de diciembre del 1950, fecha cundo Mauricio Báez fue desterrado a cuba donde murió). Trate de infundir ese espíritu de lucha en otros.

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