lunes, 11 de abril de 2011

Gilberto Sosa, toda una vida dedicada al magisterio.


Por Cesáreo Silvestre Peguero.  
                                                                                     
Son incontables los profesionales que en sus etapas de estudiantes fueron educados por el maestro Gilberto Sosa Vargas, quien ha impartido docencia en las aulas del Colegio San Pedro Apóstol, la escuela Puerto Rico, y el Colegio Cristo Rey; siendo además fundador-director del Liceo Cesar Nicolás Penson, de Hato Mayor.
Gilberto Sosa Vargas fue durante más de 40 años director de Liceo José Joaquín Pérez de San Pedro de Macorís.
En la actualidad es catedrático en la Universidad Central del Este (UCE). Sosa recibió sus primeras enseñanzas en el Colegio San Esteban, y en el nivel secundario, el intermedio en el Gastón Fernando de Deligne y el secundario en el José Joaquín Pérez. Sus Estudios superiores los realizó en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Es el fundador de la Sociedad en Acción de Hato Mayor, miembro del Patronato de la Cruz Roja Dominicana y de otras instituciones de servicios. Don Gilberto Sosa ha rendido un aporte a la educación y a la formación humana de muchos jóvenes que hoy son productivos en el ámbito técnico y profesional.
Gilberto es un maestro que se ha manejado con mucho criteri; se ha regido con pudor y ética. Durante toda su trayectoria la decencia y la calidad humana se hace presente en él. A pesar de su brillantez intelectual y su éxito profesional, muestra su sencillez, hace suya la modestia; la humildad plena reposa en él. Es un intelectual orgánico (no superficial como muchos).
En él emana la practicidad. Es de esas personas gratas, en la que se desborda de sus labios una sonrisa amistosa, acompañada de cuan atento trato que brinda a los demás.  Su receptividad se hace presente al visitarle o saludarle cualquier gente; aunque en ocasiones se le vio exhibir un rostro rígido, por la naturaleza misma de su rol de director; porque asumía las cosas con responsabilidad y templanza en su labor de enseñanza, la que no solo se hace práctica en las aulas, sino también en cada lección que impregna a diario en su vida cotidiana, en la que de él se aprende.
Su actitud salomónica, al frente del liceo José Joaquín Pérez, sirvió para proteger a muchos, en épocas difíciles de revueltas y enfrentamientos entre estudiantes con espíritu revolucionario y que se mostraban rebelde ante las manifestaciones policiales y del régimen trujillista.
En ese entonces subsanó difíciles situaciones que se dieron con los grupos de estudiantes pertenecientes al PACOREDO y al 14 de Junio. Gilberto Sosa Vargas es persona de una sola cara, permite que los demás sitien su espacio, sin que controlen el mismo. Es padre de Yovanna, Urania, Walquiria, Elsa Julia, Gilberto Ramón, María Isabel, Gilberto de Jesús y José Alberto. Al preguntarle de cómo se inicio en el magisterio, cuenta que un inspector de Educación se apersonó a la casa de su padre y le vio a él impartiendo lecciones de matemática, de manera empírica, a unos niños vecinos. Fue cuando el inspector-profesor observó la vocación de servicios para enseñar en aquel jovencito.
El indicado inspector gestiono para que Sosa se iniciara en el  impartir docencia en la Escuela Puerto Rico de San Pedro de Macorís.
 Su trayectoria ejemplar le ha hecho merecedor de importantes reconocimientos y honores por su dedicación digna y extensa labor al servicio de la educación dominicana. Fue reconocido por el Senado de República, en un acto efectuado en la Asamblea Nacional.
¿Cuál ha sido su decepción en el Magisterio?
El hecho de que, después de uno luchar y sacrificarse tanto por el Magisterio, este es hoy uno de los sectores más criticado.
¿Qué le ha satisfecho en su trayectoria? Me satisface cuando los que fueron mis alumnos me saludan con gratitud y me demuestran que el esfuerzo que hice con ellos valió la pena. Aunque hoy vivo con precariedades, porque lo de la pensioncita no me alcanza; pero me siento rico porque he cumplido con mi deber como Educador.
¿Qué importancia tiene para usted la Educación?
Entendí desde temprano que la educación es el punto de partida. Todos los presidentes, profesionales, escritores y famosos tuvieron que educarse para llegar a los puestos de relevancia que han con quistado con su formación educativa. ¿Cuál debe ser la misión de un Maestro? Todo maestro tiene que tomar conciencia y entender, que cuando tiene un estudiante en el aula, se tiene la esperanza de una familia. Cuando un educador tiene 60 alumnos, se tiene que pensar el futuro de 60 familias. En la educación hay que exhibir madurez, preparación y responsabilidad.
¿Qué no pudo lograr en su rol de maestro público? No logré la aspiración de ayudar a los estudiantes a comprar los implementos educativos que se utilizan en las tareas de prácticas para complementar las enseñanzas.
Eso lo hacía con mis propios recursos, dice. Y  con ayuda, así Sosa lo manifiesta con humildad y enorme emoción. Muchos atestiguan que: Gilberto Sosa ha recolectado para pagar los primeros meses de algunos de los bachilleres a quienes se les hacía difícil ingresar en la universidad. ¿Qué falta para mejorar la calidad de la educación? Falta integración por parte de los sectores de las instituciones que inciden en la educación del país. La Juventud hay que tratarla, ayudarla a formarse y luego tecnificarse y profesionalizarse en el accionar productivo del país.
 Maestro: ¿Cómo corregir la delincuencia? Lo que hay es que prevenir, no reprimir. No se puede actuar con descuido para luego reprimir. Hay que buscar el origen de esa actitud delincuencial; de esa multiplicidad de sucesos tan desagradables y que tanto dolores de cabeza le ha costado al país.
En esto se deben involucrar todos los sectores que integran la sociedad, y hacerle conciencia al delincuente de que de él depende la paz de la ciudadanía.
¿Cree factible las pruebas nacionales? Desde el primer momento en que se rumoró la imposición de las pruebas nacionales he estado en desacuerdo.
El educador criticó el alto costo, de tantos millones de pesos, que conllevan estas “evaluaciones”; a lo que dijo: esa forma de evaluar, de forma múltiple, no creo que ayude a la formación del estudiantado. Sosa citó a cuba como ejemplo de educación, por encima de muchos países en desarrollo, y ahora están descartando este sistema de las “pruebas nacionales,” porque no funciona.
Es provechoso conversar con personas como Don Gilberto, del cual hay mucho que aprender.  Es penoso que los educadores públicos después de ofrendar sus mejores años a forjar a los hombres y mujeres del mañana, sean descuidados cuando por su formación han alcanzado posiciones en la vida pública que le daría la oportunidad de fomentar una posición meritoria en las posiciones de los sistemas educativos de las naciones del mundo. Los presidentes y legisladores, luego de ser electos, se olvidan de gestionar un sueldo digno a quienes dejaron en las aulas sus mejores años; mientras otros con menos preparaciones, devengan sueldos de lujo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

NUESTRO QUERIDIISISISISISISMO PROFESOR SOSA ! MIS RESPETOS Y CARINIO ,TREMENDA CLASE SER HUMANO, CUANTO LO QUIERO Y RECUERDO ....Y A SU HERMOSA FAMILIA (MIS HERMANOS POSTIZOS) .UN GRAN ABRAZO .DE
GUARIONEX MOLINA (GUARY MOLINA).
PS:
MUCHA CARPETA QUE LE DI A SU QUERIDO PADRE DON RAMON(EN PAZ DESCANSE)EN SU COLMADO ..SE LE HAQUERIDO SIEMPRE GILBERTO SOSA

Jose Mejia dijo...

Querido Suegro,
Hay dos cosas las cuales yo nunca podre pagarle: Primero, el haberme permitido desposar a su preciada hija Walkiria y segundo, la instruccion recibida de usted, que es, para mi, aun hoy dia, una gran fuente de inspiracion y de amor por el saber.
Es una lastima que las instituciones responsables de administrar la educacion no esten plenamente conscientes de la importancia que esta tiene. Solo unos pocos, como usted, son los que mantienen viva la esperanza de un mundo mejor a travez de la educacion.
La siguiente cita lo dice todo... "El hombre es el Talismán supremo. Sin embargo, la falta de educación apropiada le ha privado de aquello que inherentemente posee. Por una sola palabra procedente de la boca de Dios, fue llamado a existir; por una palabra más, fue guiado a reconocer la Fuente de su educación; por otra palabra aún, su posición y destino fueron asegurados. El Gran Ser dice: Considerad al hombre como una mina, rica en gemas de valor inestimable. Solamente la educación puede hacerle revelar sus tesoros y permitir a la humanidad aprovechar de esto" (Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh, CXXII).