lunes, 11 de abril de 2011

Manuel Antonio Ozoria: Ejemplo de moderación, 30 años de labor docente y Periodístico en SPM.

Por Cesáreo Silvestre Peguero. 

Su ejemplo de vida, dice más que mil palabras. Manuel Antonio Ozoria, es un símbolo de moderación y de sabía prudencia. Al acercarme a él, le abordé entorno a esta particular manera de ser que otros anhelarían tenerte. Su forma, le hace ver como una persona pasiva y anti-conflictivo y, de hecho, lo es. P. ¿A qué responde esa forma de ser? R. Fueron las formas   en que me criaron, mis padrastros, y mi madre eso se lo debo a Juana Montaño y Carlos de los santos (fallecidos), al igual que a mi madre Juana Ozoria (fallecida). Creo que los tres jugaron un papel estelar en mi formación.
P. ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción en estas labores de la enseñanza y la comunicación? R. En ambos casos, he tenido muy buenos resultados. Lo primero que debo decirte, que comencé  a informar en los años 7O, cuando desempeñé la función de secretario de prensa y propaganda de quien fuera el Club Juan Pablo Duarte. Ese fue el comienzo de uno de mis logros, cuando  un grupo de jóvenes que integraban esa organización clubistica, comenzamos una dura tarea en bien del sector barrio blanco.
Tanto la educación como la información, son factores, que siempre es asimilado, aunque primeramente va la educación y después la información, si usted no maneja el arte de educar, la educación puede llegar a media, porque la misma  no es asimilada, usted  puede oír, pero no entenderla. Es muy fácil informar, pero es difícil educar y para educar hay que  revestirse  del sacerdocio, educar con el ejemplo, educar con el conocimiento, educar con el interés, educar para hacer hombres y mujeres más prósperos.
P. ¿Qué no ha podido lograr en las aulas y en el periodismo? R. En las aulas y en el periodismo, lamentablemente, no he  logrado erradicar el auge de la delincuencia,  la drogadicción, la corrupción, el alto costo de la vida, el desempleo, el irrespeto, la inmoralidad, entre otros males que afectan a la sociedad, ya que es imposible lograrlos, porque como dice la biblia, los tiempos irán de mal en peor.
P. ¿Hasta cuándo estará dedicado al magisterio y al periodismo? R. En cuanto al magisterio, creo que aunque ya fui pensionado, seguiré educando, porque no solamente se educa en las escuelas, si no también atreves del medio ambiente que nos rodea. 
P. ¿Quiénes han sido sus motivaciones o sus ejemplos? R. Me ha motivado, el hecho,  que si otros lograron sus metas, yo también puedo lograrlo, porque en esta tierra, todo está permitido, lo que hay es tener interés y confianza en sí mismo, trazarse metas a corto o largo plazo, ahí está el éxito. He  recibido motivaciones  de algunas personas, pero el hecho de recibir motivación, no es motivo para que usted no trate de ser mejor, aunque la motivación es fundamental  en ciertos casos.
P. ¿Cómo usted se ha adaptado a los estudiantes de hoy, a pesar de la diferencia de conducta? R. No es tan fácil adaptarse al estudiantado de hoy, para eso hay que tener paciencia, pero sobre todo dominar la psicología pedagógica, si  usted no  conoce esa psicología, es mejor  no impartir docencia, porque a corto o largo plazo, puede tener problema y tal vez desgraciar su vida o desgraciar la vida de otro.
Hay que tratar  de entender  al estudiante, cuando tiene un comportamiento inadecuado en el aula. Debemos ser como la culebra,  que actúan con mucha inteligencia, para no ser víctima.
P. ¿Se siente conforme con el reconocimiento que ha hecho la sociedad a sus trabajos? R. Claro que si, cuando camino por las calles, la gente incluso me pregunta, que si soy cristiano, a los que les digo, que sí, porque creo en Cristo y todo aquel que cree en Cristo es cristiano. Ahora bien, usted tiene que ser ejemplo. Ser  la luz que no se puede esconder en la oscuridad,  como dijo Jesús, una luz escondida entre un monte, no se puede esconder, así sea nuestra luz delante de los hombres para que vean nuestras buenas  acciones, y así glorifiquen al altísimo que está en los cielos.
P. ¿Ha alcanzado el nivel de logro deseado? R. He obtenido muchos logros, como he obtenido fracasos. He obtenido muchos logros en las metas que me he propuesto, como mejorar mi calidad en la enseñanza y en el periodismo, tener una buena familia, una casa modesta, pero ser sobre todo realizado. Ahora bien, me falta algo, me falta buscar más de Dios.
P. ¿A qué aspirara? R. A tener un medio de comunicación, ya sea una Emisora, un canal de televisión, ocupar un puesto de importancia  en determinado gobierno, para servirle al pueblo. Me gustaría ser regidor, diputado, gobernador o sindico y  hasta presidente de la república, sólo Dios sabe lo que  me puede corresponder.
P. ¿Cree que ha sus años, usted debió ser un adinerado? R. Claro que si, para el tiempo que tengo laborando en la administración pública.
Tal vez  si fuera en otro país, ya fuera millonario, para la preparación académica que tengo se justifica,  con más de 20 Cursos técnicos y más de 50 reconocimientos.
P. ¿Por qué muchos periodistas progresan y otros no exhiben ni progreso intelectual ni económico? R. Bueno, hay muchos colegas que han progresados  con la extorción, con el chantaje, con la venta de conciencia  y con la corrupción, pagando sueldos de miseria y hay otros muy pocos, que producto de su trabajo incansable, han logrado progresar.
Usted ha sido un hombre estable en su matrimonio, ¿Cómo lo ha logrado?
He logrado  ser estable, porque he valorado a la esposa que tengo, sincera, sin malicia y  apegada a las buenas costumbres, tomando en cuenta que la familia es un ente social en la comunidad, que debe valorizarse, sobre todo cuando se tiene hijo, ya que los padres deben actuar  muy cauteloso para tener hijos buenos y saludables.
La conducta de Manuel Antonio Ozoria, refleja el comportamiento de un gran cristiano, pese aunque no es militante de ninguna iglesia, si estuvo en cierta ocasión asistiendo a la iglesia Jerusalén primera de San Pedro de Macorís, en donde logró aprender varios libros de la biblia, con punto y coma. En  su dilatada trayectoria como docente, el además influyó y trabajó para la construcción de una escuela en el sector de Barrio Blanco, y otros munícipes, en aquel entonces, consiguieron que Don José Hazim Azar, fundador de la Universidad Central del Este, institución que construyo la escuela en el año 1972.  
Además de ocupar la función de prensa y propaganda del desaparecido Club Juan Pablo Duarte, allí también, Ozoria ejercía la enseñanza, impartiendo docencia en una enrramada, completamente gratis, ya que sentía pena por aquellos niños de la barriada, que no podían asistir  a la escuela, por falta de ella en el sector.
Este maestro y comunicador, Manuel Antonio Ozoria pensaba en esos niños, muchos de ellos huérfanos de padres, como lo fue el.  Este consagrado educador y periodista, desde que me hizo profesional, ha logrado muchos resultados: Enseñado como debe de enseñarse, con el alma y el corazón. 
Hoy muchos profesionales, se han sentido satisfecho por sus honestas y atinadas enseñanzas.  Lo ha hecho, no sólo pensando en el dinero que debe  recibir por concepto de salario en las escuelas que él ha impartido docencia.
El entiende que, para que esa educación, sea beneficiosa, todo maestro debe educar con el ejemplo y con la finalidad forjar  a buenos alumnos. Ojalá la nueva generación de maestros, logren entender que el éxito de ellos, radica en la eficiencia de sus labores educativas, y en sus ejemplos de vida cotidianas, en lograr la satisfacción del estudiantado, apegados a inculcarle valores  a sus alumnos y que hayan terminado sus estudios consciente de ellos mismos,  con el deber de ser mejores seres humanos.

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