domingo, 3 de abril de 2011

NO DAR CABIDA…

Cesáreo Silvestre Peguero.

El adoptar el título de este artículo sería negarse a encubrir aquellos pensamientos que no se deben fomentar en nuestro interior.
Desde la creación del mundo Dios en su inmensa soberanía proveyó al ser Humano de libre albedrío (voluntaria decisión para que escoja entre el mal o el bien).
Muchas veces solemos darle cabida a algún pensamiento que, de aplicar, nos pudiese perjudicar más que beneficiar.
El dar cabida a un pensamiento debe ser de beneficio moral familiar, espiritual, económico, intelectual, o para nuestra paz emocional.
Lo contrario se debe rechazar.
A los pensamientos que degraden uno de los puntos señalados no se le debe dar cabida.
Para despojarnos de esos pensamientos hay que  tener una útil mentalidad para contrarrestar las malas influencias.

Para esto, hay que estar consciente del daño que nos causa el abrigarlo en nuestras mentes.
Dominar el pensamiento requiere rechazar lo que nos haga mal pensar.
No debemos dar cabida.

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