martes, 5 de abril de 2011

SUFICIENTE…

Por Cesáreo Silvestre Peguero.   

Cuando son cumplidas las expectativas, es porque estas alcanzan las dimensiones deseadas. Como las trazadas en el Consorcio Azucarero Viccini que construyo  un plan habitacional para sus trabajadores, ascendente a  los 182 millones de pesos.
El indicado central azucarero, representado en sus Empresas Industriales (CAEI) edifico las viviendas  en beneficio de los trabajos de la comunidad cañera Nueva Cayacoa, ubicada en la antigua Carretera Mella, comunidad perteneciente a San Pedro de Macorís, provincia ubicada al este de República Dominicana.
Felipe  Viccini, presidente del grupo industrial y Augusto Ogando, vicepresidente de  CAEI, sostienen que esa empresa está inmersa en un plan de modernización general, el cual abarca desde el campo hasta la factoría.
Esa comunidad ahora está dotada de cómodas viviendas y todos los servicios básicos, facilitando el bienestar de los trabajadores y sus familiares. El consorcio integra a los moradores de Cayacoa, Dos Hermanos y El Moruno, de esta manera se elevan los recursos de asistencia social que tanto requieren los moradores de esos poblados. Ese útil consorcio azucarero, construyo 127 Viviendas de concreto, una Escuela, un Centro de salud, un comercial y un centro comunal; además de áreas deportivas, Iglesias, un parque recreativo, calles, aceras y contenes.  Con ese plan de viviendas los trabajadores se benefician de los servicios de electricidad, agua potable, recogida de basura y alcantarillado sanitario; lo que marca una nueva pauta de responsabilidad social en la industria azucarera del país. A esto se suma que ese consorcio azucarero hizo realidad la construcción de  una escuela ubicada en los alrededores del Ingenio Cristóbal Colón de San Pedro de Macorís.
El importante plantel educativo se construyo mediante un convenio sostenido con el Instituto Dominicano Desarrollo Integral (IDDI). La escuela cuenta  con  12 aulas para la educación primaria y una para la educación inicial, sumando a 13 el número de aulas, de acuerdo a lo que he comprobado. La  directora de la escuela Felipe Viccini Perdomo, Licenciada Cristina Zorrilla, sostiene que en ese centro educativo se enseña con el objetivo de elevar la calidad de la formación y educación de los estudiantes. En ese plantel educativo se imparten los niveles desde kinder Garden hasta cuarto del bachillerato  diseminados en tres tandas de clases.
La maestra informó, además que el centro de enseñanza  cuenta  con más de 25 educadores, quienes les imparten docencia a unos  660 estudiantes, los cuales reciben el Pan de la Enseñanza en un ambiente de protección y seguridad permanente, debido a la gran vigilancia que  se le brinda  al entorno el emporio azucarero.
Reveló que el Grupo Viccini efectúa los aportes necesarios, para que la escuela labore con eficiencia continua, al tiempo que enfatizó que el sistema energético, la recogida de basura y limpieza de esa escuela son óptimas en zona escolar.
La licenciada Cristina Zorrilla afirmó  que aunque la escuela se abrió en 1997 su reestructuración se ejecutó en el 2008. En ese mismo orden, el administrador  interino de ese plantel escolar, Salvador Díaz, ratificó lo expresado por la directora en sentido que el Consorcio Viccini sostiene el funcionamiento en materia económica, logística e infraestructura del centro escolar.            
En el referido centro educativo  los estudiantes poseen biblioteca y disfrutan de acceso a Internet y poseen un moderno laboratorio de informática y salón multiuso. la escuela posee áreas verdes, recreativas,  deportivas, las cuales les sirve de esparcimiento  y reflexión  a los educandos y público que visitan esas instalaciones físicas. La escuela, además, cuenta  con áreas administrativas, salón de profesores, módulos sanitarios, canchas, cocina, cisterna y transformador eléctrico. El Grupo Viccini, durante muchos años, ha sido parte importante del aporte económico de la nación. Sus bienes, son el resultado del trabajo integral eficiente y productivo dedicado a los mejores intereses de la comunidad dominicana.
En el Nuevo Cayacoa del central azucarero hace cuantiosa inversión, persiguen hacer de esas comunidades la de mayor atracción y valor en toda esa zona, con superior potencial de crecimiento y desarrollo de sus poblaciones.
El proyecto ha sido configurado con las estructuras básicas necesarias para que la comunidad tenga vida propia y sus habitantes tengan oportunidades de crecer tanto en lo económico como en lo social y espiritual. CAEI contrató al Instituto de Desarrollo Integral (IDDI), con más de 30 años de trabajo exitoso en la implementación de programas de desarrollo social, para desarrollar esa comunidad. Los trabajadores y sus familiares, que laboran en las empresas del Grupo Viccini, agradecen la iniciativa, que los beneficia a ellos y a la nación dominicana. El presidente de esta institución ha mostrado su gratitud, en su nombre y en el de sus Padres, hermanos y primos, por su respaldo al proyecto.
Felipe Viccini resalta la labor que ha venido desarrollando el emporio industrial en su existencia, indicando que el Central Cristóbal Colon fue el primero en producir caña en terrenos marginales tales como la sabana de Guabatico.
Es de lugar señalar que los Viccini, fueron los primeros en aplicar fertilizantes a la industria azucarera, son pioneros también en  introducir al país cosechadoras mecánicas y en computarizar las operaciones fabriles. El Ingenio Cristóbal Colón inició un proceso de modernización  en sus maquinarias y equipos, que lo han convertido en un moderno central azucarero y el de mayor relevancia.  A este consorcio se le atribuye  ser de los primeros en la diversificación de la industria azucarera, sembrando tomates, piña, mangos, leucaena, plátanos, melones, noní y arroz. El Instituto de Desarrollo (IDDI), es la entidad que  construye el proyecto. La dirigente comunitaria Nieves Rondón, ha valorado y ha dado las gracias por elegir a Cayacoa para la construcción del proyecto.  El Ingenio Cristóbal Colón es uno de los Centrales Azucareros  más antiguos del país; fue fundado en 1883 por la razón social Cstro & Mola en los terrenos de El Peñón y El Guano, próximo al Río Higuamo en San Pedro de Macorís, Región Oriental de  República Dominicana. Este Ingenio hizo su primera zafra en 1883/1884. Para esa época ya contaba con dos locomotoras para el arrimo de la caña y sus cañaverales abarcaban una extensión de 11,000 tareas, cruzadas por una red ferroviaria de 7 kilómetros.
En noviembre de 1921, el ingenio  pasó a ser propiedad de la  Cristóbal Colón, C. por A., presidida por el señor Felipe A. Viccini,  era hasta entonces propiedad de la familia Nariño. A partir de ese momento  ha venido  reestructurando sus maquinarias y factoría. Su metodología de cultivo y de elaboración de azúcar, cuenta con los mecanismos de industrialización más modernos. Desde el año 1976, este Central ha relanzado un moderno  y eficiente programa de modernización de sus instalaciones a un costo que supera los RD$25, 00, 000,000.00, millones, inversión que  convierte a este Ingenio en uno de los más eficientes de toda el área del Caribe, con capacidad de moler 8,000 toneladas métricas de Caña cada 24 horas.
El indicado consorcio CAEI anunciado la construcción de fincas energéticas. Además, han iniciado la ampliación de su ingenio, esto genera ahora 6 mil nuevos empleos para los moradores de San Pedro de Macorís y parte de la Región Este. 
Este nuevo proyecto, conlleva una inversión de 150 millones de dólares que motoriza esa Empresa Industrial (CAEI). Se trata de una nueva etapa de la industria azucarera que benefician significativamente a gran parte de Macorís del Mar. El Lic. Rafael Vélez , gerente general del grupo (CAEI), dijo que ese consorcio  firmó el convenio mediante el cual se arrendaron 300 mil tareas de tierra pertenecientes a los ingenios Consuelo, Quisqueya y Santa Fe, las que ahora son usadas en fincas energéticas para la generación de energía eléctrica. El ejecutivo ha dicho además que, esta inversión incluye  la rehabilitación y expansión de los campos cañeros y la ampliación del Ingenio Cristóbal Colón. De esa manera se  pretende producir  unas 50 mil toneladas de azúcar refino, aumentando su capacidad de producción. Además de caña de azúcar ahora también se usará una parte de esas 300 mil tareas de tierra para la producción de comestibles frutales y cultivan además otros productos que no son necesariamente caña de azúcar. 
El contrato de arrendamiento a CAEI es por un período de 30 años, con un pago inicial de 2.4 millones de dólares y el compromiso de invertir hasta 150 millones. El ejecutivo señaló que a través de esa iniciativa se generarán importantes es una institución que prestigia y da proyección a San  de Macorís, beneficiando con ello al país, mediante empleomanía a miles de sus habitantes y mediante los cuantiosos recursos que aporta al fisco dominicano. Estas y otras tantas razones son causas para que se valore el accionar de este consorcio que forma parte de la dinámica económica de la nación dominicana.

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