domingo, 10 de abril de 2011

TRAS LA PARTIDA DE MI PADRE

En esta vida terrenal muchas cosas pueden esperar;  menos la muerte cuando nos viene a buscar: a Billo le tocó llegar en el momento en que el en Cerrito,  del Seibo,   él se hallaba sembrando unas plantaciones de yuca en una parcela de su propiedad; en dicho lugar cierto malestar le comenzó a atacar, y en estado de gravedad fue llevado al hospital Teófilo Hernández del Seibo, donde a él le atendieron. El día que él se imposibilitó,  lo auxilió Josefina Reyes; quien condujo la camioneta de Sofía en la que él fue trasladado en estado muy delicado. El médico que lo asistió, acertó en señalar que él murió de un accidente cerebro vascular. (Esto se ocasiona mediante la formación de un coágulo en una de las arterias del cerebro, que provoca una reducción en la irrigación de sangre oxigenada en esa área, limitando el funcionamiento  de algunos órganos, así lo explicó el cardiólogo).El cuerpo de Billo kilo pereció; pero su alma la garantizó, porque él falleció sirviéndole a Dios. Juan Ventura Pimentel fue su pastor, quien espiritualmente lo guió, hasta que la muerte le llegó. La tarde de su sepultura el cielo se veía gris, como si estuviese entristecido por la muerte de Billo kilo. El 7 de Septiembre del 2004, día del sepelio, sus familiares y muchas gentes lloró; al igual la lluvia que ese día descendió. En su  muerte,  Eliseo Silvestre parecería adherirse aquellos que lo han dejado todo por nada, como si lo material no le importara.
Cuando la muerte se hace presente al tocar a una de nuestras gentes, la nostalgia se hace latente
Billo kilo ya murió, pero su ejemplo quedó; sus hijos dicen no haberlo olvidado, y es que por tanto, a él lo han extrañado
Eliseo Silvestre ha desaparecido físicamente; pero su recuerdo quedará latente, porque él fue de las gentes que en la verdad estuvo presente. Mercedes Mota y Aquilino Silvestre fueron los progenitores de Eliseo, tercero de 11 hermanos. Billo kilo estuvo unido en matrimonio  con la señora Petronila Peguero Hernández durante 51 años; con ella procreo a sus hijos Daniel, Rafael, Nurys, Francisco, Mamita, Hipólito, Milagros Ramón Cesáreo y Monín. Con sus 51 años de vida conyugal el hizo reflejar que mucho se puede durar en unión matrimonial. El vivió una vida ejemplar, así lo llegan a manifestar quienes lo llegaron a tratar.
Eliseo Silvestre residió hasta el día de su muerte en la calle Génova No. 30 de Barrio Lindo en San Pedro de Macorís, -Lugar que vio crecer a sus hijos, los que en la mencionada calle de la casa 32, del  indicado sector, durante muchos años mantuvieron la supremacía comercial a través del desaparecido colmado “Los Pavitos o Chulitos” (mote o apodo que se deriva del hecho de que esta familia a su llegada a San Pedro de Macorís en 1972, se dedicaron a elaborar chulitos de yuca para subsistir y a la crianza de pavos para sobrevivir). En su existir, Billo kilo fue agricultor, cañero, comerciante, quinielero,  y después fue carnicero y también lechero. A pesar de tantos años trabajados ese señor nunca reflejó estar cansado;  aún con 76 años, él se mostraba muy animado, creyéndose así descansado se extremó en trabajar hasta su vida segar.

Cesáreo Silvestre Peguero

 

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