sábado, 9 de abril de 2011

LOS APORTES DE RADIO SANTA MARIA

Por Cesáreo Silvestre Peguero.                                                                               

Es predicar hacer patente algo, demostrándolo con hechos…
La indicada descripción marca la senda transitada por la intensa labor que realiza en bien social la emisora católica Radio Santa María en la vega.
Este importante medio de difusión ha venido desarrollando una noble labor en beneficio de la región norte y del país.
Radio Santa María lleva más de 50 años de transmisión; esa prestigiosa estación radial se ha constituido en vehículo de orientación y alfabetización; labor que se fundamenta en la escuela Radio -fónica y que le ha valido el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la ciencia y la cultura (UNESCO), por su programa de alfabetización.
Esta Emisora se asimila como una genuina amiga de la población, a la que se ofrece con verdadera intención de servir, e instruir y divertir. En su trayectoria, Radio Santa María, siempre al lado de los mejores intereses de la nación, apegada a los entes productivos que componen la nación dominicana.
El aporte de Radio Santa María queda sustentado en los 90  mil de  personas que se han graduado en educación  Básica y La innumerable cantidad de personas que han sido alfabetizado mediante la indicada formación a distancia que mantiene éste modelo de la radio nacional.  Este eficaz medio de comunicación sirve de soporte a la participación, sin acepción de personas. Ésta ha sido una emisora que ha despertado el avance de muchos dominicanos, quienes a través de ella sus estudios han terminado.
El altruismo que ha trazado la senda de esta emisora vale la pena destacar, porque ella hace avanzar. Para mí ha sido gratificante el haberme instruido por vía de los cursos talleres, seminarios y diplomados abalados por dicha estación radial en el año 1995. Fungí como corresponsal del noticiario: Hoy en las Noticias, difundido a través de  la indicada Emisora. Esas instrucciones me han valido mucho en mi formación como comunicador, allí aprendí el auténtico sentido de corresponsalía comunitaria integral, con apego moral.  Esta Emisora conserva su esencia sin negarse a la apertura y al cambio. Ellos se cuidan de no discriminar y que  todos puedan asimilar su programación, sin exhibir distinción de clases.  
A Radio Santa María le ha tocado asumir postura sin dejarse inclinar por preferencia      política por tal o cual partido. Con Estaciones de esta naturaleza se agranda la patria.

REALIDADES DE REPÙBLICA DOMINICANA


Por Cesáreo Silvestre Peguero.
                       
La realidad, es toda actitud palpable que se hace comprobable, sin necesidad de agregar elementos adicionales para que sea convincente. En donde los hechos hablan por sí solo, en lo que en materia de lo que es la realidad que vive el país, concerniente a la violencia y a la violación de los derechos humanos. En ese particular, hago cita de solo algunos de los casos de aberraciones que se ejecutan en República dominicana. Esto lo menciono, sin ánimo de desacreditar a mi país pero, debo ser concordante con la realidad. Y es que, en República Dominicana, los arrestos arbitrarios continúan. Agentes de la policía  nacional que figuran como parte de las fuerzas de seguridad del Estado han dado muerte a innumerables cantidad de personas durante los últimos años, esos asesinatos han sido cometidos mediante apresamientos improcedentes, o a través de los llamados “intercambio de disparos”.
Se recuerda que, oficiales  de la policía mataron a Joesi Marte Núñez luego que este acusara a la policía de asaltar una familia y robar $50,000 de su negocio. Hubo protesta en el funeral de Luís Manuel Ventura, de 25 años; un líder del Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO), quien fue asesinado por la policía el día anterior. La implementación del nuevo Código Procesal Penal provee a los detenidos de protección adicional pero, en los hechos no se nota el mejoramiento y el verdadero nivel de respeto de los derechos humanos por parte del ejército y de la policía nacional dominicana. Aunque parcialmente se refleja un poco de “consideración” en los tribunales. Pero la policía sigue realizando redadas cuando se le antoja o quieren levantar unos pesos con los tribunales clandestinos que en esas dependencias funcionan a subienda de la justicia facultada para ventilar esos casos. 
En República Dominicana, es una realidad  el estado de hacinamiento e insalubridad en los centros penitenciarios, donde incide el descontrol de esos lugares por parte de los reos. Las indicadas realidades carcelarias, revelan el nivel de atraso y deshumanización que se experimenta en la sociedad dominicana. 
El sistema de investigación policial se considera alcaico, deficiente y muy viciado.  En los procesos de investigación se continúan torturando a los “detenidos”, a los que en muchos casos se les tortura cubriéndoles la cara con fundas negra e introduciéndoles una cebolla en la boca, esto para que no puedan gritar, tras los golpes que reciben siendo esposado y muy mal tratado.  
El presidente de la Comisión de los Derechos Humanos reveló que en el país sobrepasan de  800 los hombres asesinados por la policía. Un dominicano, que vino de vacaciones con su esposa de nacionalidad suiza, denunció que miembros de la policía de servicio en el Cruce de Verón, Higüey, le propinaron una paliza y lo despojaron de dinero, su teléfono celular y otros objetos de valor. Leoncio Hiraldo Ortiz, de 35 años, relató que el hecho ocurrió, cuando se hallaba alojado en un hotel de Higüey con su esposa.
Leoncio Hiraldo Ortiz presenta hematomas en la cara, los ojos, el hombro izquierdo y la espalda, que le causaron varios agentes de la policía, entre ellos un mayor de apellido Morillo y un teniente de apellido Castillo. Dijo que todo comenzó cuando daba marcha hacia atrás en una yipeta de un hermano, en un lavadero de automóviles y accidentalmente rozó un vehículo en el que viajaban varias personas, entre ellas un capitán de la Policía. Relató que se desmontó, pidió disculpas al conductor y le dijo que se haría responsable de notificar a su seguro para reparar los daños; lo cual no aceptó el capitán de la policía, quien la emprendió a golpes en su contra. Heraldo Ortiz dijo que huyó y pidió a un monotoconchista que lo llevara a la policía para informar de lo ocurrido; pero dijo que allí otros agentes se sumaron a sus agresores.
Explicó que quedó en tan mal estado que temió perder la vida, ya que es diabético y no tenía la insulina que debe inyectarse tres veces al día. Manifestó que fue llevado a varios departamentos, entre ellos tránsito, robo. Hasta que Santiago Molina, dirigente del Comité Dominicano de los Derechos Humanos, intervino, y a quien los agentes le dijeron que era un drogadicto que trató de agredirlos. 
En el caso intervino también Eugenio Torres, dirigente de los Derechos Humanos en la región este, quien se sumó a la defensa de  Ortiz hasta que los agentes lo libertaron bajo la condición de que no denunciara el caso. Aseguró que fue despojado de su teléfono celular, mil 300 dólares, 600 pesos, sus tarjetas de crédito y otros documentos. Los dirigentes de los Derechos Humanos solicitaron al jefe de la Policía  que ordene una investigación de ese atropello. A pesar del tiempo de haber sucedido ese hecho, el caso no ha sido esclarecido ni mucho menos; no ha aparecido el dinero, que le fue despojado por la policía a Dominicano Hiraldo Ortiz; a quien tampoco se le devolvieron sus tarjetas de créditos y su celular personal. 
Al consultar al Dr. Domingo Porfirio Rojas Nina, alto comisionado de los derechos humanos en República Dominicana y ex presidente de esa institución; -dijo que los derechos humanos continúan siendo violentados a diario por la policía nacional dominicana.
El humanista agrego que, es creciente el número de ciudadanos dominicano que cada día son ejecutados por la policial. Apunto además que, no solo la policía viola los derechos humanos en el país, sino el gobierno también. Rojas Nina, apunto que los derechos humanos también se violan, cuando el estado niega la educación, la salud y la adecuada educación al pueblo.
Dijo que el acceso a la alimentación en el país es cada día más difícil dado al alto costo de la canasta familiar. Exhorto a la ciudadanía a organizarse para que juntos reclamen sus derechos. Crítico la detenciones arbitrarias a personas, sin que se les formulen cargos; en violación a los procedimientos judiciales y al plazo de las 48 horas que establecen las normas.  
La divulgación de esta realidad procura despertar la conciencia para con los derechos ciudadanos. Detrás de las violaciones a los derechos humanos en República Dominicana esta una rancia cultura represiva, herencia histórica de la dictadura. Dicha cultura no solo está presente y arraigada en la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, sino que se infiltra en el tejido social. Y las redadas indiscriminadas, los arrestos sin orden judicial, la muerte de supuesto delincuentes por parte de los cuerpos policiales son toleradas por una parte de la sociedad que siente que hay que hacer algo para frenar la delincuencia violenta. De hecho no se ve a la justicia actuando con rigor ante delincuentes habituales de cuello blanco, los cuales permanecen en libertad a pesar de estar sometido a la justicia por sus tropelías, malversación de fondos y estafa al estado.
También una mayoría de los hechos delictivos que son denunciados permanecen sin esclarecer, y los que son supuestamente esclarecidos no tienen un buen seguimiento en las instancias judiciales. 
El resultado es una gran impunidad en los casos de delincuencia comun, sobre todo aquellos que tienen como victimas a los más pobres. 
Los métodos policiales, represivos e indiscriminados, no van a resolver los problemas de la delincuencia; de eso tenemos que solidificar la conciencia. Por el contrario, la tolerancia social a métodos ilegales es uno de los factores que impiden que la reforma policial avance en la dirección de forjar un cuerpo más eficiente, mejor pagado, aliado de los ciudadanos, respetuosos de sus derechos e integrados a las comunidades. 
Hacia allí debemos transitar.
La justicia y el ministerio público, que también sean dotados de más y mejores recursos, y que cumplan con su deber de combatir el delito con las leyes en las manos.

SITUACIÒN DE LAS CARCELES DOMINICANAS

De izquierda a derecha, véase a un encarcelado que se muestra azorado al mirar de medio lado exhibiendo la barriga, tal vez llena de parásitos. Le sigue un “probo,” que sostiene con sus manos los barrotes de la cárcel. Se ve de perfil a Pestan, ´´El Sucio´´, quien exhibe en sus labios un dañino cigarrillo que extrae de la cajetilla que sostiene en su mano derecha; a su vez se observa a dos homosexuales: Niño y Soila;  al mismo tiempo se observa a un presidiario, quien lleno de furia y puñal en mano  sostiene por el cuello a otro, éste luce atemorizado ante la intimidación de un agresivo compañero que lo sostiene por el cuello.

El panorama que presenta la indicada figuración descriptiva, es un genuino retrato del ambiente carcelario                                dominicano.

Las prisiones fueron creadas para que sirvan de lección al infractor, y que durante el tiempo de reclusión se regeneren.  Los centros de reclusión deben fungir como lecciones, no para fomentar las infracciones. 
Los apresados deben ser regenerados  y  no depravados, como terminan saliendo de las prisiones los reclusos dominicanos.
En vez de reformarse se degeneran más tras sus encarcelamientos.
Las cárceles del país quebrantan el pudor y desprenden al individuo de su estima moral. Se hace necesario que el Estado Dominicano implemente una verdadera reforma carcelaria, en donde las prisiones sean convertidas en verdaderos reformatorios, donde los reclusos puedan aprender un útil oficio que le ayude en su reinserción productiva. El problema Penitenciario es uno de los más caducados en el país. Los esfuerzos por un nuevo Modelo Penitenciarios han chocado con la realidad de que la inversión del estado es microscópica. No se pueden descongestionar las cárceles sin invertir en mayores y mejores instalaciones físicas.
Si los nuevos centros, que funcionan bajo el Nuevo Régimen Penitenciario, caen en la sobre población, pasará con ellos igual que con los “Centros Penitenciarios Modelos” anteriores, que solo fueron modelos hasta que llego su arrabalización con una población carcelaria que excedió en mucho su capacidad. Pero no basta aumentar la capacidad de la infraestructura física del sistema de prisiones; hace falta invertir más en el reo, en sus necesidades básicas de alimentación, salud, recreación, educación, formación laboral e higiene. También se requiere de un personal capacitado y bien pagado para atender los Centro Penitenciarios. Así que, las soluciones para esta penosa realidad son conocidas y su implementación debe hacerse dentro de un plan bien coordinado, con gran apoyo social y una fuerte inversión presupuestaria.
¿Cuándo esto será realidad? Cuando la  presión pública haga de las prisiones una prioridad de los que dirigen el Estado. ¡Nos falta mucho ¡          Por Cesáreo Silvestre Peguero.

Conozcamos nuestros derechos y cumplamos con nuestros deberes.
Por Cesáreo Silvestre Peguero.
Cuando los apresados desconocen sus derechos, se exponen  aceptar como validas las violaciones de estos. Y cuando no están conscientes de sus deberes, actúan de espalda a los mismos. Tan importante es que el apresado conozca sus derechos así como también cumpla con sus deberes. Es por esta razón que ofrezco Algunos Derechos de las Personas ante una detención, estos son:
Derecho a ser considerado inocente mientras no se declare su culpabilidad en una sentencia firme.  Derecho a no ser perseguido más de una vez por el mismo hecho.
Derecho a ser asistido por un defensor de su confianza elegido por el imputado.   Si no tiene recursos económicos,  puede solicitar se le designe uno de la oficina de la Defensa Pública en forma gratuita.   En caso de tener recursos económicos también puede solicitar defensor público pero se le podrá exigir el pago de los honorarios que correspondan.   Este derecho de ser asistido se aplica para todo el proceso y en caso de no cumplirse el imputado puede exigir la presencia del defensor para consultarle.
Derecho a la confidencialidad de las comunicaciones con su abogado o abogadas. Derecho de abstenerse de hacer declaraciones sin que su silencio le perjudique.  También tiene derecho a declarar cuando lo estime indispensable.   Si acepta declarar tiene derecho que su defensor esté presente para que lo asesore.  Considere que lo dicho va a ser tomado en consideración en su favor y aun en su contra. La policía no puede recibirle declaración al imputado sobre el hecho por el que se le persigue.
Derecho a no ser sometido a técnicas ni métodos que induzcan o alteren su libre voluntad o atenten contra su dignidad.   A que no se use la fuerza, la amenaza, el engaño,  la tortura,  el agotamiento, drogas y ni otros medios para que confiese o tome una decisión.
Derecho a obtener toda la información necesaria sobre los hechos en su contra y las pruebas en que se basen. Si no comprende el idioma español,  puede nombrar o exigir que le nombren un intérprete o traductor. Derecho a proponer el nombramiento de un consultor técnico en una ciencia, arte o técnica para que lo asista,  si se requieren conocimientos especiales para su defensa. 
Derecho de asistir y participar en todos los actos del proceso y ser acompañado por su defensor, así como a formular peticiones y observaciones que considere oportunas. Derecho a ofrecer pruebas y a solicitar la práctica de medios de prueba. Derecho a ser juzgado por un juez imparcial debidamente nombrado para el cargo.   No pueden nombrarse jueces especialmente para el caso. Derecho a una decisión judicial definitiva en un plazo razonable.
Derecho a que las resoluciones judiciales expresen una fundamentación clara y precisa de la decisión.   Derecho a solicitar aclaraciones de la resolución sobre los aspectos oscuros, ambiguos y contradictorios o adiciones en caso de que algún punto quedara sin resolver. Derecho a presentar recursos contra las resoluciones judiciales por los medios y en los casos expresamente establecidos.
EL IMPUTADO(A)  PRESO(A) TIENE TAMBIÉN OTROS DERECHOS:
Derecho a conocer la causa o el motivo de su privación de libertad y el funcionario  que la ordenó,  y a que se le exhiba la orden emitida en su contra. Derecho a tener una comunicación inmediata y efectiva con la persona, asociación, agrupación o entidad a la que desee comunicar su captura. Derecho a que su custodio le transmita al tribunal peticiones y observaciones en forma pronta. Derecho a que su custodio le facilite la comunicación con su defensor. Derecho a entrevistarse privadamente con su defensor desde el inicio de su captura,  aún ante la policía. Derecho a ser presentado ante la autoridad judicial para ser informado y enterarse de los hechos que se le imputan.
Derecho a que no se utilicen en su contra medios que impidan su libre movimiento en el lugar y durante la realización de un acto procesal.   Existen limitaciones de seguridad y necesidad. Derecho a ser indemnizado si se le impuso indebidamente una prisión preventiva o una medida cautelar en forma arbitraria, o con culpa grave de la autoridad,  o  si luego es absuelto o sobreseído con plena demostración de inocencia
Obligaciones del Imputado.
             Entre las obligaciones que se adquieren con la condición de imputado están las siguientes: Deber de suministrar los datos que permitan su identificación personal y mostrar  su documento de identidad. Deber de indicar un domicilio cierto y señalar el lugar y forma para recibir notificaciones.   Debe mantener actualizada esta información. Deber de comparecer a las diligencias a las que se le llame,  de no comparecer se le podrá declarar rebelde y ordenar su captura. Deber de permanecer localizable, si se ausenta de su domicilio sin aviso y no se localiza se le podrá declarar rebelde y ordenar su captura.
Sé que para muchos, con razones consideren atópicas las aplicaciones de estas reglamentaciones en las cárceles y cuarteles dominicanos pero, es un deber citarla, aun consciente de que estas reglas son incumplidas en la República dominicana.  A pesar de esto, es mi deber darla a conocer a muchos que cuando son privados de su libertad le son negadas.  En parte, se violentan estas normativas de derechos humanos porque no existe el debido respeto por parte de los policías, custodias o guardias. Estos no poseen el debido nivel ni de preparación, ni de niveles humanos. Abrigo la esperanza que algún día se le respete el derecho al detenido. Sin importar el tiempo de infracción que haya cometido. En ocasiones, recibo testimonios de personas que, a pesar de que hoy existen representantes del ministerio publico en los cuarteles, sin embargo los derechos humanos del ciudadano sigue siendo ignorado; se cometiendo actos vejatorio contra las personas detenidas. En la república dominicana solo se toman en cuenta los derechos de los apresados de alta esfera. Esos sí que le conceden su excarcelación con solo presentar una que otros pretextos de quejas de salud. En tanto los hijos de machepa siguen encarcelado con enfermedades terminales.
A eso se suma la torturas a lo que son sometidos por parte de algunos de los agentes policiales que, cuando quieren alegar un vivo expiatorio hacen decir a los apresados que son culpables de cualquier hecho que se le impute. Con el solo propósito de decir que se está persiguiendo la delincuencia. A si de sencillo. ¿Cuando estos atropellos terminaran? Cuando la sociedad organizada reclame el debido derecho de todos sin acepción de persona. Cuando los directivos de los derechos humanos dejen de ser instrumento de los que lo usan a cambio de centavos o de otros intercambio peculiares....
La dignidad del ser humano debía ser innegociable pero, una cosa es lo que se debe y la otra lo que se aplica.

PRESOS EN LIBERTAD

Por Cesáreo Silvestre Peguero

El título de este artículo parece  uno más de esos anuncios en los cuales  se publica la excarcelación de estafadores de cuello blanco, que con frecuencias salen de las cárceles impunemente. Es así, pese a estar implicados en actos de  corrupción, tales como los del PEME, Plan Renove?, El Pepe-guey, la quiebra de los bancos y otros...
La libertad de los tales, ya es rutina; aunque no es así la de los desprovistos de recursos, que carecen de dinero para comprar conciencias.
En República dominicana la mayoría de los palacios de” justicia” son mercados comunes, donde se compra y se vende el derecho de ser libre, con algunas excepciones…
Ha habido cierta mejoría en las instalaciones de algunas cárceles y palacios de justicias, pero  en la calidad del trato humano hace falta mucho. Persisten aún las decisiones parcializadas en algunos jueces y en el ministerio público. Las prisiones siguen con más de un 80% de reclusos preventivos. Descongestionar las cárceles  debe ser parte del adecentamiento y exhibición de progreso de la justicia dominicana. Es tiempo de que implementen  tratos dignos a los detenidos, y entender que son seres humanos a pesar de las infracciones que por error hayan cometido.
Se contribuye mucho a la disolución social de una nación cuando se comprueba que la justicia no funciona en los casos de los que tienen poder, riquezas, e influencia social y mediática. 
La convicción de que, desde la cúspide social se incentivan modelos de enriquecimiento ilícito (desde el sector público y del empresariado privado), que cuentan con impunidad, incentiva la delincuencia, también, en los menos favorecidos. 
Parece ser que hay que enriquecerse como sea y a costa de quien sea. Y que quien lo logre también gozará de aceptación social, por vía de su dinero, y de impunidad. En manos de los dirigentes de la sociedad dominicana está, pues, que nuestro país no profundice su degeneración moral. Sometiéndose ellos mismos al estado de derecho y al cumplimiento de la ley, podrán prevenir y combatir la disolución de la sociedad dominicana. Si no lo hacen, serán más responsables que los que, mal orientados por los ejemplos que le vienen de arriba, caigan en narcotráficos, pandillerismo, delincuencia organizada o individual. Si caemos en situación de inviabilidad social o en un “Estado Fallido” la culpa será del mal ejemplo de la clase gobernante.

Libre?


Es sentirse disfrutar del tiempo sin limitaciones. Es gozar de libertad en el marco de las reglas prudenciales. Es darle cabida a la opción de elegir sin impedimento alguno.
En ciertos casos, se  ve a muchos andar libremente aunque interiormente son presos de sí mismos por qué no disfrutan lo que sienten hacer por temor a los que piensen  los demás. En cambio a otros, las barreras no les impiden disfrutar esos momentos de libertad que aun estando encerrados físicamente no se cohíben de darle cabida a sus sentimientos y disfrutar del amor, como se comprueba en la presente gráfica en donde las barreras son contrarrestadas por los sentimientos.
En muchos casos, se es apreso de la acuciante  conciencia; no siempre del todo, los libertados dejan de ser  encerrados,   y  muchos  encarcelados injustamente se hallan libre de conciencia, a estos  llamo: presos en libertad.
                                                   
Cesáreo Silvestre Peguero.